¿Cómo era un día en la vida de Benjamin Franklin?



Benjamin Franklin tenía una rutina que sin duda rindió sus frutos. A Franklin le dio tiempo de ser escritor, inventor, atleta, diplomático, padre fundador de los Estados Unidos, pionero en muchas áreas y además le alcanzó el tiempo para escribir tratados para conquistar al sexo opuesto e incluso un ensayo sobre las flatulencias. ¿Cómo era un día de su vida para que pudiese rendirle tanto? Te contamos cuál era su método de productividad.

El método de productividad de Benjamin Franklin

Franklin se levantaba a las 5 la mañana, y no empezaba a trabajar hasta las 8. Dedicaba las 3 primeras horas del día a lavarse y desayunar, pero también hacía una cosa muy importante. Se preguntaba: «¿Qué bien haré en este día?». Con esta pregunta se motivaba para trabajar duro y preparar su mente para hacer cosas productivas, ya sea avanzar en un invento, o mantener una reunión diplomática.

Otro dato interesante es que no era un esclavo del trabajo. Trabajaba solo 8 horas al día, y no eran seguidas como hacen la mayoría de los trabajadores. Dividía el trabajo en dos tandas de 4 horas, de 8 a 12 y de 14 a 18, con 2 horas entre medias para comer, leer o revisar las cuentas. Recordemos que esto en pleno siglo XVIII era bastante avanzado. De las 18 a las 22 horas tenía 4 horas libres para sus cosas. Desde hacer algo divertido, a escuchar música o conversar. Pero también llevaba a cabo otra tarea muy importante. Se preguntaba: ¿Qué cosas buenas he hecho en este día?

Con esta pregunta se premiaba mentalmente por todo lo bueno que ha hecho, y si algo había salido mal buscaba los fallos y reorganizaba la agenda del día siguiente para superarlos.

A las 10 de la noche se iba a dormir, y descansaba 7 horas. Un horario absolutamente impecable, y difícil de superar, porque lo tiene todo: trabajo, descanso, diversión y relaciones sociales, desarrollo personal, y descanso de 7 horas.

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