Grandes estafadores de la historia



Desde el «hombre de confianza», al príncipe de Poyais; desde la creadora de la estafa piramidal hasta el verdadero protagonista de «Atrápame si puedes»… Hacemos un recorrido por algunos protagonistas de una larga historia de tramposos y sus estafas. La primera estafa de la cual hay registro data del año 300 a.C., cuando un comerciante llamado Hegestratos tomó una poliza para su embarcación y los productos que estaba transportando, con la intención de hundirla y cobrar la poliza, sin embargo Hegestrato se hundió junto a su trampa. A partir de este momento, la historia ha estado repleta de estafadores, estos son algunos de ellos. William Thompson: “El Hombre de Confianza”

William Thompson fue un criminal y estafador estadounidense cuyos engaños probablemente hicieron que se acuñara el término hombre de confianza. Operando en la ciudad de Nueva York a fines de la década de 1840, un Thompson elegantemente vestido se acercaba a una marca de clase alta , fingiendo que se conocían, y comenzaba una breve conversación. Después de ganarse inicialmente la confianza de la marca, Thompson le preguntaba si tenía la confianza para prestarle su reloj a Thompson. Al tomar el reloj, Thompson se marcharía y nunca devolvería el reloj.

Thompson usó varios alias, incluidos Samuel Thompson, James Thompson, Samuel Thomas, Samuel Powel, Samuel Williams, William Evans, Samuel Willis, William Davis y William Brown. Thompson fue arrestado y encarcelado en The Tombs en 1849. El New York Herald , recordando sus explícitos llamamientos a la «confianza» de la víctima, lo apodó el «hombre de confianza». El caso Thompson pudo haber inspirado la novela de 1857 de Herman Melville , El hombre de la confianza.

Gregor MacGregor: “El Principe de Poyais” Gregor MacGregor fue un comandante distinguido en la guerra de independencia de Venezuela donde fue llamado el Jenofonte de América. A partir de 1820, llegó a autoproclamarse príncipe del imaginario estado de Poyais (supuestamente situado en la costa de Mosquitos), organizando un fraude a gran escala de venta de tierras que contribuiría a agudizar la crisis económica de 1825. En 1821, el general escocés de impecables credenciales militares, utilizó la credibilidad que emanaba de sus títulos para convencer a una gran cantidad de personas de que había descubierto un nuevo país en Centroamérica, Poyais. No sólo llegó a recaudar lo que hoy equivaldría a unos 4.000 millones de dólares para el supuesto desarrollo de Poyais, sino que también persuadió a unos 250 escoceses a emigrar a un país que no existía. Baldomera Larra Wetoret: “La madre de los pobres” Baldomera Larra Wetoret, fue una mujer española tercera hija del matrimonio formado por el escritor romántico Mariano José de Larra y Josefa Wetoret. Su padre se suicidó cuando Baldomerra tenía solo 4 años. Es conocida por ser la autora del primer fraude piramidal de que se tiene noticia Baldomera se casó con Carlos de Montemayor, médico de la Casa Real. Cuando el marido de Baldomera, tuvo que huir por la llegada de Alfonso XII, dejó a Baldomera e hijos en situación precaria. Eso hizo que ella tuviera que acudir a prestamistas, a los que pagaba un elevado interés. Ese pudo ser el origen de su idea de negocio de préstamo. Rápidamente corrió por Madrid la fama de su negocio. Cada vez atraía a más clientes, por lo que fundó la Caja de Imposiciones, frente a la cual se formaban largas colas. Operaba a la vista de todos pagando un 30 por ciento mensual, con el dinero que le daban los nuevos impositores. Todo esto ocurría en los años setenta del siglo XIX. Incluso llegó a prometer al que le dejaba una onza de oro que en un mes la devolvería duplicada. Se cree que llegó a recaudar 22 millones de reales. El escritor Juan Eduardo Zúñiga cifra los afectados en 5000.Su fama trascendió fronteras, como lo demuestran periódicos de entonces como Le Figaro de París y L’Independance Belge de Bruselas. Doña Baldomera, que en sus inicios de prestamista algunos agradecidos llamaron la «madre de los pobres», era más conocida como La Patillas, por los dos tirabuzones que lucía pegados a las orejas. Si le preguntaban en qué consistía su negocio contestaba: «Es tan simple como el huevo de Colón». Si le decían cuál era la garantía de la Caja de Imposiciones en caso de quiebra, contestaba: «¿Garantía?, una sola: tirarse del viaducto», que desde entonces es elegido por algunos suicidas. La quiebra le sobrevino en diciembre de 1876. Entonces desapareció con todo el dinero que pudo. Dos años después se supo que vivía bajo falsa identidad en Auteuil (Francia). Se pidió su detención y extradición. Una vez en España, se celebró un juicio. Adujo en su defensa que se fue porque acabó con menos ingresos que pagos por culpa de las informaciones negativas contra ella de la prensa.

Fue condenada a seis años de prisión. Sus colaboradores fueron absueltos. Baldomera lo sería poco después, gracias a una campaña de recogida de firmas, donde participaron desde gente sencilla hasta aristócratas. Muestra de su popularidad alcanzada son las canciones de la época como El gran camelo y Doña Baldomera.

De lo que pasó tras su salida de la cárcel hay varias versiones: Que vivió con su hermano Luis Mariano; que se fue a Cuba con su marido; que se fue a Buenos Aires y murió allí. Carlo Ponzi: “El Esquema Ponzi” Carlo Ponzi fue un famoso delincuente de origen italiano especializado en estafas. Entre sus alias están Charles Ponei, Charles P. Bianchi, Carl y Carlo. El término «esquema Ponzi» fue acuñado por una estafa suya y hoy día es la descripción de cualquier estafa que paga a los primeros inversores ganancias de los inversores posteriores. Carlo Ponzi prometía a sus clientes un 50% de beneficios dentro de un plazo de 45 días, o 100% dentro de 90 días, con el simple hecho de comprar cupones postales descontinuados en otros países y redimiéndolos a su valor nominal en los Estados Unidos como una forma de arbitraje, probablemente inspirado por William F. Miller, un contador de Brooklyn que en 1899 utilizó el mismo sistema para estafar US$1.000.000. Frank Abagnale Jr: «Atrápame si puedes» Frank Abagnale Jr. fue un hombre que saltó a la fama por haber sido uno de los delincuentes más grandes de la historia. Curiosamente fue de estafador a héroe en muy poco tiempo, con un raid delictivo que en cinco años llegó a tener hasta ocho identidades distintas, con las que pasó de ser pediatra hasta abogado y piloto de avión. Sus acciones fueron tales que la historia de Frank Abagnale Jr. fue la que inspiró la película Atrápame si puedes, protagonizada por Leonardo DiCaprio,Tom Hanks y Christopher Walken, uno de los mejores films de Steven Spielberg. De hecho, está clasificada como su cuarta mejor película en Rotten Tomatoes. En el film, la historia da vueltas en torno a un agente del FBI que asume como propia la misión de capturar al astuto estafador, Frank Abagnale, quien no solo se escapa, sino que se deleita con la persecución.

Bernie Madoff: el mayor estafador de todos los tiempos

Bernard Lawrence «Bernie» Madoff​, conocido como uno de los casos más grandes de estafa en la era moderna, fue un inversionista bursátil, asesor de inversiones y financiero estadounidense. Fue el presidente de la firma de inversión que lleva su nombre y que él mismo fundó en 1960, una de las más importantes en Wall Street.

Madoff comenzó su carrera financiera a los 22 años con U$5.000 obtenidos de trabajos realizados durante sus vacaciones de verano. Y en 1960 creó Bernard L Madoff Investment Securities.

Su firma se convirtió en uno de los mayores creadores de mercado, como se conoce a las financieras que unen a compradores y vendedores de acciones, y Madoff se desempeñó como presidente de la bolsa de valores Nasdaq. La empresa fue investigada ocho veces por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, porque obtuvo rendimientos excepcionales.

Pero fue la recesión mundial la que provocó efectivamente la caída de Madoff, ya que los inversores, golpeados por la situación, intentaron retirar alrededor de US$7.000 millones de sus fondos y el financista no pudo encontrar el dinero para cubrir esos retiros.

La lista de víctimas de Madoff incluye a la fundación benéfica del director de cine Steven Spielberg, Wunderkinder. Varios bancos de Reino Unido también se encontraban entre las víctimas. HSBC Holdings anunció que perdió alrededor de US$1.000 millones.

Otras víctimas corporativas fueron Royal Bank of Scotland y Man Group y Nomura Holdings de Japón. Pero no solo la élite y las grandes empresas fueron víctimas del fraude. Maestros de escuela, agricultores, mecánicos y muchos otros también perdieron mucho dinero. Un fideicomiso creado por el tribunal que lo juzgó logró recuperar más de US$13.000 millones. En 2009 fue condenado a 150 años de cárcel por haber estafado a miles de personas durante más de dos décadas.

El inversionista orquestó el mayor esquema piramidal (también llamado Ponzi) de la historia: su fondo usaba el dinero que recibía por nuevas inversiones para pagarles a sus clientes anteriores. Su esquema fraudulento de inversiones llegó a valorarse en US$68.000 millones.

El escándalo tuvo consecuencias funestas para su familia. En 2010 su hijo mayor Mark se suicidó en su apartamento de Nueva York y en 2014, su otro hijo, Andrew, murió de cáncer. Ambos siempre dijeron no saber nada de la estafa que llevó a cabo su padre.

Su esposa Ruth ha vivido alejada de los focos desde que su marido fue condenado. En 2020, los abogados de Madoff presentaron documentos judiciales para tratar de que fuera liberado de prisión por la pandemia de covid-19, alegando que sufría de una enfermedad renal en etapa terminal y otras condiciones.

La estafa nigeriana

La Estafa Nigeriana, Timo Nigeriano o Timo 419 se lleva a cabo principalmente vía correo electrónico no deseado (Spam). Adquiere su nombre del número de artículo del código penal de Nigeria que hace mención a éste delito.

Si bien Nigeria es la nación en la que más a menudo se llevan a cabo ésta clase de estafas, las mismas también se originan en otras naciones. En 2006, el 61% de los delincuentes de Internet fueron rastreados dentro de los Estados Unidos, mientras que el 16% fueron rastreados en Reino Unido, y sólo el 6% en Nigeria.


Dicha estafa consiste en ilusionar a la potencial víctima con una fortuna inexistente y persuadirla para que pague o transfiera una suma de dinero por adelantado, como condición para acceder a la fortuna prometida. Las sumas solicitadas suelen ser elevadas, pero insignificantes comparadas a la fortuna que las víctimas esperan recibir a cambio. La Estafa Nigeriana puede entenderse como una versión contemporánea del cuento del tío. Actualmente muchas estafas se llevan a cabo telefónicamente, con la promesa de un premio o solución, las víctimas son sugeridas a realizar una operación en un cajero automático y brindar a los estafadores cierto código, y así siendo vaciadas sus cuentas bancarias e incluso solicitando préstamos a nombre de la víctima.

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