La gran hambruna de Bengala: el holocausto de Churchill

La hambruna de Bengala fue una hambruna que afectó a la provincia de Bengala, en lo que

entonces era la India británica, en 1942-1943, causando la muerte de entre 2 y 3 millones de personas. A principios de 1942 Japón le había asestado un fuerte golpe a Reino Unido al ganarle la Batalla de Singapur, esto permitió la invasión de Birmania por parte de los nipones. Esta colonia era una importante región agricultora y exportadora de alimentos hacia las distintas zonas del Imperio, en especial a la India. El grueso del contingente militar británico se encontraba en el norte de África batallando contra la Wehrmacht y las fuerzas italianas, por esta razón las reservas de alimento de la India fueron enviadas para aprovisionar durante meses las tropas ubicadas en oriente. Conocido también como «El Holocausto de Churchill», vamos a contarles acerca de la Gran Hambruna de Bengala.

Antecedentes

Bengala era una de las zonas más pobres de la India británica y había sufrido una serie de grandes hambrunas en los siglos XVIII y XIX. Como resultado de la acción de las autoridades coloniales, la India no había sufrido una gran hambruna durante cuatro décadas y cuando la hambruna afectó a Bengala en 1942 fue completamente inesperada.

Una serie de factores condujeron a la hambruna en Bengala esta vez. Uno de los más importantes fue el caos que siguió a la Segunda Guerra Mundial.

En marzo de 1942, las fuerzas japonesas habían ocupado la colonia británica de Birmania, y desde allí los japoneses lanzaron una serie de ataques contra Calcuta y los barcos británicos en la Bahía de Bengala.

Como Birmania era uno de los principales exportadores de arroz a la India, los combates provocaron el corte de un importante proveedor de arroz.

Al mismo tiempo, las autoridades británicas llevaron a cabo la requisición de arroz para apoyar la industria bélica local en Bengala, impidiendo así que los alimentos llegaran a la población bengalí.

Para entonces, la agricultura bengalí ya tenía problemas con las malas cosechas debido a un homgo (el hongo Cochliobolus oryzae), y el 16 de octubre la situación empeoró aún más cuando un tsunami golpeó la costa bengalí.

A principios de 1943, la escasez de alimentos se agudizó en Bengala y los refugiados de la hambruna comenzaron a llegar a las ciudades.

En mayo, la situación se agravó en Calcuta, pero a pesar de los llamamientos de los medios de comunicación, de diversas organizaciones políticas y de los funcionarios locales, las autoridades de Delhi y Calcuta se negaron a declarar la zona como zona de hambruna en virtud de los códigos de hambruna establecidos a finales del siglo XIX.

El motivo era que las autoridades no querían interferir en el esfuerzo bélico en Europa, que era la primera prioridad del gobierno británico.

El Ministro de Abastecimiento de Bengala, Hussein Shahid Suhrawardy, de la Liga Musulmana de Toda la India, opinó que no había una verdadera escasez de alimentos y, en un principio, achacó los problemas al acaparamiento por parte de los empresarios hindúes. Sólo en agosto, Suhrawardy, que tenía una mentalidad muy honrada, empezó a reconocer la magnitud de la hambruna, pero no estaba dispuesto a distanciarse de la línea oficial de que la hambruna se debía al acaparamiento, ya que esto podría poner en peligro los suministros de guerra.

El virrey de Delhi, lord Linlithgow, adoptó la misma postura, pero se vio obligado a dar un giro de 180 grados por la presión de las circunstancias y apeló en julio al Gabinete de Guerra para exportar suministros a Bengala.

El gobierno de Londres se negó a enviar ayuda a la población hambrienta, alegando la guerra. Sobre todo, lo que provocó esta hambruna fue la decisión de Churchill de hacer llegar la mayoría de granos y víveres a sus soldados hasta Oriente Medio y Egipto, donde se hallaban defendiendo el Canal de Suez de los ejércitos de Italia y Alemania, dejando de lado a la población civil, la cual se quedó prácticamente sin alimento. Además el gobierno inglés decidió adueñarse de todo medio de transporte que pudiera llevar alimento a las comunidades de Bengala, tales como camiones, autos, motocicletas y hasta elefantes de carga. Aunado a ello, los dirigentes ingleses se adueñaron de diversos campos de cultivo de arroz para convertirlos en pistas de aterrizaje.

Las protestas ante tamaña injustica no se hicieron esperar por parte de la población civil y grupos políticos molestos ante esta decisión que estaba matando a la población. Las revueltas fueron aplastadas por los soldados ingleses de manera violenta, provocando la detención de más de 60 mil personas y la ejecución de unas 2 mil 500. Pacifistas como Mahatma Gandhi luchaban porque la población obtuviera no sólo la independencia de Inglaterra sino los alimentos necesarios para su sobrevivencia.

Los víveres no sólo eran destinados a los frentes de guerra, sino que otra parte iba directamente a Inglaterra para alimentar a la población de las grandes ciudades. Se estaba provocando en Bengala una hambruna de proporciones colosales. Churchill, cruel y déspota, dijo sobre esta situación y los indios que eran una raza débil que se había reproducido en exceso y que ahora tenía que pagar las consecuencias de verse en la escasez por su sobrepoblación. Y añadió: «las peores personas del mundo después de los alemanes son los indios».

El Secretario de Estado, Leo Amery, pensaba, al igual que Churchill, que los indios eran una raza condenada de antemano y que la prioridad del gobierno inglés debía centrarse en apoyar por completo a sus soldados en la lucha que sostenían.

¿Cómo fue esta hambruna?

Así fue como la cadena de hambruna fue en aumento: las pequeñas poblaciones fueron las primeras en padecer los rigores de la escasez, la cual llegó de manera trágica hasta los asentamientos más grandes. Por semana se registraban alrededor de 10 mil muertes y los cadáveres podían verse a simple vista en las banquetas sin que nadie pudiera evitarlo. Familias enteras morían en el interior de sus hogares y los niños eran los más propensos a fallecer de forma más rápida.

Algunas familias llegaban al extremo de sacrificar a los más pequeños o los más ancianos para que los demás pudieran tener más posibilidades de obtener alimento. Los perros incluso sufrieron por esta escasez, sembrando las calles con sus cadáveres. Hubo intentos desesperados por obtener algo de alimento: las mujeres comenzaron a prostituirse en las calles, las familias vendían a sus hijas a familias pudientes como sirvientas con tal de que pudieran sobrevivir, muchas familias pusieron a la venta sus hogares o escasas pertenencias. Era una desesperación trágica la que se veía en Bengala y en otras ciudades grandes como Calcuta, Howrah, Midnapur, Faridpur o Barisal.

La alta proliferación de cadáveres en las calles comenzó a causar enfermedades como el cólera, tifus o disentería. Algunos cuerpos eran arrojados a los ríos para que la corriente los llevara hasta el mar.

Sin embargo, esta situación no podía pasar desapercibida durante más tiempo: el periódico Statesman fue el primero en percatarse y denunciar el acontecimiento. Otro personaje que fue vital para que el mundo se enterara de lo que estaba pasando en la India fue el fotógrafo Ian Stephens, quien se dedicó a recorrer las calles de Bengala sacando imágenes de la tragedia que se vivía en la ciudad.

El suceso fue aprovechado por los rivales de los ingleses para denunciar a nivel internacional lo que éstos hacían y justificando de esa manera la guerra contra ellos. No quedó más remedio a los altos mandatarios ingleses que comenzar la repartición de víveres a Bengala, más por la presión mediática que por iniciativa propia. Algunos países como Australia y los Estados Unidos, además de algunas naciones latinas, enviaron alimentos a la India como una ayuda ante la desesperada situación de sus habitantes. Fue en 1944 cuando la situación comenzó a estabilizarse en favor de la población india.

Consecuencias

Se dice que el número total de muertos durante la hambruna fue de unos 2 millones, y la política pasiva de la potencia colonial británica dañó gravemente su reputación.

Tras la independencia de Gran Bretaña en 1947, Bengala se dividió en el estado indio de Bengala Occidental, mientras que la parte oriental pasó a manos de Pakistán y se independizó como estado de Bangladesh en 1971. India se ha librado de grandes hambrunas desde 1947, mientras que Bangladesh sufrió un periodo de hambruna en 1974-1975.

Las causas de la hambruna han sido debatidas por muchos estudiosos. El premio Nobel indio Amartya Sen ha señalado el acaparamiento generalizado y la especulación con los cereales como principales causas de la crisis, mientras que el economista irlandés Cormac Ó Gráda considera que la hambruna es el resultado de un crecimiento deficiente combinado con una respuesta inadecuada de las autoridades británicas.

Según la autora Madhusree Mukerjee, el primer ministro británico Winston Churchill fue personalmente responsable de los efectos de la terrible hambruna.

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