Realidades distópicas: Turkmenistán

«Turkmenistán es uno de los países más represivos del mundo. El país está prácticamente ce

rrado al escrutinio independiente, los medios de comunicación y las libertades religiosas están sujetas a restricciones draconianas y los defensores de derechos humanos y otros activistas se enfrentan a la amenaza constante de represalias del gobierno». Esta fue una reciente declaración de Human Rights Watch. Vamos a contarles sobre una de las sociedades distópicas más herméticas de la actualidad: Turkmenistán


Turkmenistán es un país ubicado en Asia Central, posee fronteras con Kazajistán (noroeste), Uzbekistán (norte y noreste), Irán (suroeste), Afganistán (sureste) y al oeste con el Mar Caspio.

En cuanto a la población, según proyecciones del 2016, Turkmenistán cuenta con 5.662.544 habitantes y una extensión territorial de 488.100 km2.


Por otra parte, la capital de ese país asiático es Asjabad, siendo, además, la más poblada del territorio turcomano con 1.031.992 habitantes.

Con respecto a su política y sistema de gobierno, es una república presidencialista secular bajo una dictadura totalitaria y absolutista.


La Organización Mundial del Turismo no publica estadísticas de visitantes a Turkmenistán, pero algunas estimaciones sugieren que son menos de 10.000 turistas anuales. Los últimos datos disponibles son los del año 2007, cuando, según el Banco Mundial, el país fue visitado por tan solo 8.200 personas.


El presidente hasta este año 2022 es Gurbanguly Berdimuhamedow quien está en el cargo desde 2006, por lo que, ha permanecido en el poder durante 15 años, siendo el segundo gobernante desde la independencia de dicho país en 1991. Recién en marzo pasado anunció a su hijo Serdar Berdimuhamedow como su sucesor.


Asimismo, la nación formó parte de la Unión Soviética desde su integración en 1922 hasta que se independizó con la desintegración de la URSS en octubre de 1991.

Por su lado, a los habitantes de esta nación se les denomina ‘turcomano’ o ‘turkmeno’, mientras que los idiomas oficiales son turcomano y ruso.


Entretanto, las peculiaridades de Turkmenistán empiezan por su historia. En 1925, este país se convirtió en parte de la Unión Soviética. Con la redistribución de las tierras tribales privadas y ganado, la erradicación del analfabetismo, la creación de grandes plantaciones de algodón y el desarrollo de la industria petrolera, el estilo de vida en la república cambió drásticamente.


El hermetismo no es el único rasgo que heredó Turkmenistán de la URSS. En actualidad, sus habitantes gozan de importantes beneficios sociales, como el suministro gratuito de la electricidad, el gas, el agua potable y la sal de mesa, si bien el Gobierno anunció que acabará con estos privilegios a partir del próximo 1 de enero para «lograr el desarrollo estable y sistémico del Estado en todos los ámbitos, el uso razonable de los recursos básicos, así como el perfeccionamiento posterior de los beneficios sociales». Con todo, las autoridades prometieron que los cuatro recursos mencionados van a suministrarse con «precios ventajosos».


Además, hasta 2014, cada conductor con un automóvil propio recibió 121 litros de combustible al mes gratis. Por otro lado, productos básicos como el pan y la harina se venden en tiendas estatales a precios fijos mínimos.

Sin embargo, los medios han informado sobre el crecimiento de los precios, así como de la escasez de productos y colas en tiendas estatales. Debido al hermetismo del país, es difícil evaluar realmente sus actuales condiciones, pero algunos expertos opinan que hay motivos para creer en el deterioro de la situación económica.


Leyes insólitas y curiosos récords


Durante la férrea dictadura de Saparmurat Niyazov desde 1991 hasta su muerte en el 2006, Turkmenistán tuvo leyes inauditas y otras totalmente absurdas.

Entre las leyes que persisten en el territorio turcomano, están la prohibición de los hombres de llevar barba o cabello largo, según el dictador, eran considerados “enemigos de la patria”.


Por otro lado, existe una ley donde es obligatorio estudiar y recitar el libro sagrado de Runama, cuyo autor es Niyazov y esté compendio debe distribuirse obligatoriamente en todo el territorio nacional.


Por si fuera poco, las leyes dictadas enuncian que la Runama tiene la mayor importancia como el Corán y que de no se recitado, conllevaría a duras sanciones.

Para citar un ejemplo, si deseas casarte, inscribirte en la universidad o sacar una licencia de conducir, debes recitar al dedillo este libro.


De hecho, en la capital Asjabad, existe una estatua dedicada a este libro, donde los habitantes deben rendir pleitesía y honra cada vez que pasen cerca del lugar.

Cada agosto Turkmenistán celebra por todo lo alto el Día del melón turcomano, una fiesta estatal establecida en 1994.


Más allá del melón, otros dos símbolos del país asiático son sus increíbles alfombras hechas a mano y sus caballos de la raza Akhal-Teké. Las primeras, que incluso están presentes en la bandera del país, se consideran entre las de mayor calidad del mundo. Los ejemplares más raros y valiosos se guardan en el Museo Nacional de Alfombras en Asjabad, que alberga la alfombra tejida a mano más grande del planeta. Elaborada por 40 personas durante siete meses, tiene 21,5 metros de largo, 14 de ancho y pesa 1200 kilogramos.


El caballo Akhal-Teké, otro motivo de orgullo para los turcomanos, se une a los estampados de alfombra en el escudo de Turkmenistán. Se cree que esta noble raza es una de las más antiguas del mundo, pues tiene unos 5.000 años. Al igual que el melón, ambos símbolos cuentan con fiestas nacionales en su honor.

Su capital tiene varios récords guiness, la ciudad con más edificios de mármol blanco del planeta: un total de 543, para ser exactos. También cuenta con la mayor noria empotrada del mundo y el mayor conjunto de fuentes, además de la ya mencionada alfombra.


Un extraño aeropuerto


En cuanto a edificaciones y construcciones, Turkmenistán asombra con uno en particular y se trata del Aeropuerto Internacional de Asjabad con su asombrosa forma.

El techado de esta imponente estructura evoca a un halcón desplegando sus alas en vuelo, lo cual, desde la distancia es asombrosa su forma.

De hecho, es uno de los edificios que todo turista pasa y claro está es el aeropuerto, donde más de uno le ha tomado foto para el recuerdo.


Estatuas de oro y de perro

Para los que han visitado Turkmenistán, se podrán asombrar con la cantidad de estatuas bañadas en oro, y más si son en honor al primer presidente de esta nación.

Por si fuera poco, existe una estatua gigantesca dorada alusiva a un perro y se debe a que el actual presidente, decretó el de ‘Día de Alabai’, una raza canina de ese país.

Esta celebración se dio recientemente en abril de 2021, en honor a la raza alabai, o el pastor turcomano, siendo la predilecta del dictador Berdymukhamedow.

Por otro lado, los caballos también son considerados patrimonios nacionales, siendo un emblema de orgullo de esta nación de Asia Central.


Un país desértico

En cualquier ámbito, Turkmenistán es considerado un país desértico, ya que el territorio alberga un 70% de arena, el resto son las ciudades que comprenden la nación.

De igual modo, la población es pequeña para la cantidad de extensión territorial que posee, donde podemos imaginarnos que es por la dictadura o el desierto.

Por otra parte, el extenso desierto de Karakum y donde pasa la ruta de la Seda, arropa este país que además, posee en verano temperaturas muy elevadas.


Prohibida la televisión por suscripción

En el año 2015, la nación turcomana lanzó un satélite con la finalidad de captar la señal de varios canales, pero son especialmente para la dictadura.

De hecho, el régimen prohibió desde ese año la colocación de antenas parabólicas que permitan captar señal de canales foráneos (alegando temas esteticos, que supuestamente se veian feas).

Lo que significa, que aquel ciudadano que descubran con tales acciones, tendrá duras sanciones o en el peor de los casos, años de cárcel.


Alejandro Magno fundó una ciudad

Uno de los más grandes conquistadores de la historia, ha sido Alejandro Magno, quien con su fama de conquistador y guerrero, inauguró vastas ciudadelas.

Una de estas ciudadelas se encuentra en Turkmenistán, la cual, nombró ‘Alejandría’ en el año 330 a. C, donde siglos después, se refundó como Merv.


La Puerta al Infierno

Uno de los lugares más misteriosos y asombrosos del mundo es el cráter Darvaz o mejor conocido ‘La Puerta al Infierno’, pero esto no es un espectáculo de la naturaleza.

De hecho, fue un error humano lo que conllevó a la formación de este fantástico cráter y hay que remontarse a 1971, cuando la nación era de la URSS.

Según la historia, unos geólogos soviéticos perforaron un inmenso agujero con la finalidad de conseguir reservas de gas natural, pero tomaron la decisión de encenderlo.

El cráter se iluminó y los geólogos pensaron que en cuestión de días se iba a extinguir el fuego, pero la llama ha permanecido en el agujero por más de 50 años.

Por ende, a este majestuoso espectáculo se le conoce como La Puerta al Infierno y se ubica en Turkmenistán.


Un país sin libertad de prensa

Como toda dictadura, Turkmenistán ocupa un puesto muy bajo en los países con libertad de prensa y expresión.

Para dar una cifra, la nación asiática ocupa el peldaño 178 de 180 países con un bajo índice de libertad de prensa.


Turkmenistán solo superó en ese índice a Eritrea y Corea del Norte, siendo estos países dictatoriales y violadores de los derechos humanos.


Posee ruinas antiguas

Lo mística y medieval acompañan a esta nación y no es para menos, ya que, existe una ciudad llamada Abiverd, ubicada en la provincia de Ahal.

Esta ciudadela se encuentra cercana a la frontera con Irán y constituyó siglos antes en una mezquita medieval.

Sin embargo, este monumento fue abandonado y el paso del tiempo junto con las inclemencias del clima tocó en esta importante estructura arquitectónica antigua.


Es un país difícil de visitar

Según agencias de viajes y tour turísticos, Turkmenistán se encuentra entre los países con difícil acceso junto a Afganistán, Corea del Sur, Irak o Eritrea.

Para dar una idea, se necesita visa, permiso de las autoridades locales que deberán conocer previamente el lugar donde te alojaras y cuántos días estarás.


Por si fuera poco, siempre debe acompañarte un guía y claro está, no debes hablar nada en contra del régimen y menos, no hacer reverencia a sus monumentos.

A su vez, no puedes visitar algunos sitios, a menos, que sean agendados por la compañía del tour y con previa autorización de los organismos locales.


Situación actual

Pese a los cambios implementados en su mandato, el gobierno de Berdimuhamedow es considerado por los observadores internacionales como «uno de los más opresivos» y «cerrados» del mundo.


Freedom House ha colocado sistemáticamente a Turkmenistán en la parte inferior o cerca de ella de su clasificación de Libertad en el Mundo desde la independencia del país, una situación que ha continuado desde que Berdimuhamedow asumió el cargo. En 2017, el país fue uno de los 11 con las puntuaciones agregadas más bajas en materia de derechos políticos y civiles.


Reporteros sin Fronteras ha clasificado a Turkmenistán cerca de la parte inferior de su Índice de Libertad de Prensa durante la mayor parte del mandato de Berdimuhamedow, al igual que con Niyazov. En 2017, la organización situó a Turkmenistán en el puesto 178 de los 180 países analizados, por delante de Eritrea y Corea del Norte.


¿Y la gente no protesta?


Las protestas antigubernamentales son extremadamente raras en Turkmenistán, donde las autoridades reprimen brutalmente a los críticos al gobierno y activistas políticos. Sin embargo, pese a los riesgos, y a raíz del aumento de la pobreza, el desempleo y la escasez de alimentos, así como otras necesidades en los últimos años han llevado a algunos turcomanos a expresar su descontento con el gobierno de Berdimuhamedow.

Se reportaron pequeñas protestas el 28 de octubre de 2014, en varios distritos del país, donde los manifestantes acordonaron las autopistas a raíz de los graves problemas del suministro de gas.


El 13 de mayo de 2020, según medios independientes, se reportó una protesta pacífica en un distrito de la ciudad de Türkmenabat, donde los manifestantes, expresaron su frustración ante la inacción del gobierno para hacer frente a los daños causados por un huracán.


Previamente, según medios independientes se registraron dos pequeñas protestas en la provincia de Mary a raíz de la escasez de harina y aceite vegetal.​ El 1 de noviembre de 2021, se reportó que un pequeño grupo de conductores de una empresa de transporte rechazaron ir a trabajar a raíz de las reglas impuestas por la empresa y el 5 de noviembre, vendedores y propietarios de un mercado organizaron una protesta espontánea contra las restricciones impuestas por el gobierno para frenar el contagio por coronavirus.​

El 2 de febrero de 2022, decenas de personas bloquearon por varias horas una importante autopista en la provincia de Mary, luego de que la policía intentara desmantelar un bazar improvisado.

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